Así se actualizan los dispositivos BQ.

¿Alguna vez te has preguntado qué sucede desde que se anuncia una nueva versión de Android hasta que la actualización llega a tus manos? Es un proceso complejo con varias etapas. Te lo explicamos.

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Google anuncia una nueva versión de Android.

Y empieza a desarrollarla para su terminal de referencia.

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Se libera el Platform Development Kit (PDK).

Cuando Google termina el desarrollo para su terminal, libera el PDK y el código fuente en Android Open Source Project (AOSP) para que los fabricantes de procesadores decidan si dan soporte a la nueva versión y empiecen a trabajar en ella.

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El trabajo en BQ.

Cuando el fabricante del procesador considera que la versión es estable, el desarrollo queda en manos de nuestro departamento de firmware. Ellos establecen las modificaciones necesarias para que la versión funcione a la perfección en nuestros dispositivos.

En ocasiones, se necesita el apoyo del fabricante del procesador en esta fase para asegurar el correcto funcionamiento de todos los componentes hardware. También se añaden aquí las personalizaciones de BQ y se realizan tests internos de control de calidad.

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Lanzamos la versión beta.

Cuando el firmware es suficientemente estable se comparte con el equipo de betatesters internos, con los usuarios del programa MVP y con los betatester que se han unido al programa a través de la comunidad de Mi BQ y yo para comenzar la fase de testeo.

Si se encuentran bugs, es necesario volver al paso anterior para que departamento de firmware los repare.

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Tests y certificaciones.

Pasamos más de 700 pruebas internas en distintas fases y, cuando todo funciona correctamente, se realizan tests externos que incluyen el certificado de calidad Google, entre otros (CTS, GMS…).

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Cuando todo está listo, BQ lanza la actualización vía OTA.

Las siglas OTA vienen de las palabras over the air o “por el aire”, en referencia a la forma en la que llegan las actualizaciones de firmware a los dispositivos de los usuarios a través de la conexión de datos móviles o Wi-Fi.

Un trabajo constante.

El departamento de firmware no solo trabaja en el lanzamiento de nuevas versiones. Equipos transversales de ingenieros desarrollan continuamente nuevas actualizaciones que optimizan el rendimiento de nuestros dispositivos y añaden nuevas características pasando también por varias etapas de desarrollo y pruebas. Escuchamos a nuestros usuarios y tenemos en cuenta sus propuestas para adaptar la experiencia de uso a sus necesidades. Solo en nuestras dos últimas gamas, hemos lanzado más de 80 OTAs que mejoran el funcionamiento del software y que incluyen nuevas características como Dolby Atmos o los modos Face Beauty y HDR en la aplicación de cámara.

Información útil sobre las actualizaciones.

  • Con fabricante del dispositivo nos referimos a la compañía responsable de la marca del smartphone. Es decir, BQ. Nosotros nos hacemos cargo del desarrollo de la nueva versión una vez que el fabricante de SoC lo ha adaptado.

  • Cuando Google libera una nueva versión de Android, ésta va asociada a uno o varios dispositivos de referencia, normalmente terminales de la familia Nexus. Google desarrolla esta nueva versión durante varios meses exclusivamente para este terminal y se preocupa de que la versión funcione correctamente para su hardware. En este momento no se tiene en cuenta la diversidad de terminales Android que existen en el mercado.
    Es importante entender que, durante el periodo en que se prepara esta nueva versión junto al terminal de referencia, ningún otro fabricante tiene acceso a dicha versión y no puede ir trabajando sobre ella hasta que Google libere el Platform Development Kit (PDK), primero, y el código fuente en el repositorio Android Open Source Project (AOSP), después. El resto de desarrolladores parte, por tanto, con una desventaja temporal importante.

  • Para poder empezar con una etapa del proceso de actualización debe haber concluido la inmediatamente anterior. Pero, como fabricantes del dispositivo, solo podemos controlar las etapas en las que intervenimos y no las anteriores a que la versión llegue a nosotros.
    Además, el tiempo que requiere adaptar una nueva versión a nuestros terminales varía en función de las características que incluya: si afecta a las capas más profundas de la arquitectura Android, necesitará más desarrollo e incluso el soporte del fabricante del SoC para solucionar los posibles errores de funcionamiento. Sin embargo, hasta que no tenemos la nueva versión en nuestras manos no podemos saber cómo de profundas serán las modificaciones que deberemos hacer en el firmware.

  • Cuando el fabricante del SoC ha trabajado en su parte del desarrollo y, en caso de ser necesario, apoya al equipo de firmware con los drivers imprescindibles para que termine el proceso. Sin este soporte es posible liberar una beta, pero el funcionamiento del firmware será inestable y no cumplirá con los requisitos mínimos de BQ para liberar la actualización a todo el mundo.

  • Puede ser por distintos motivos, porque son varias las etapas de desarrollo que pueden retrasarse. En un primer momento, los desarrolladores de Google optimizan la versión de Android para su terminal de referencia. Una vez optimizada, los desarrolladores que trabajan para el fabricante del SoC trabajan sobre esta versión. Este proceso puede alargarse y, en ocasiones, el fabricante del SoC puede decidir no dar soporte a algunos procesadores. En este caso, el fabricante del dispositivo que incluye ese procesador debe descartar la actualización para el terminal.

    Si deciden dar soporte, proporcionarán al fabricante del dispositivo los drivers necesarios para empezar a adaptar el firmware al terminal. Sólo entonces el fabricante del dispositivo podrá ponerse a trabajar en la actualización. Si en esta fase se encuentran fallos a niveles profundos de la arquitectura Android, el proceso podrá retrasarse hasta que el fabricante del SoC proporcione soporte para solucionarlos. En este punto, el fabricante del SoC puede decidir dejar de dar soporte a ese terminal. En este caso, el fabricante del dispositivo debe descartar la actualización.

  • Si el fabricante del SoC decide no desarrollar una nueva actualización de Android para una plataforma en concreto, el fabricante del dispositivo no puede implementarla.
    Además, es posible que, aunque la desarrollen, no den soporte para solucionar los errores localizados en las versiones a nivel de drivers del componente. Su intervención en estos casos es imprescindible para lanzar una versión estable a los usuarios. Si no dan soporte, la versión no podrá lanzarse.

  • En ocasiones, la comunidad ha conseguido adaptar las nuevas versiones de Android para dispositivos en los que el fabricante del SoC renunció a ello. Esto es sumamente arriesgado porque la implementación de Android debe hacerse siempre con el apoyo del fabricante de SoC. Sin ello, las versiones resultantes son inestables y los usuarios se exponen a errores graves de funcionamiento en los terminales.