GlucoTear: medir la glucosa con la cámara del móvil

1 de cada 10 personas en el mundo son diabéticas. Parte de su rutina diaria consiste en pincharse de tres a cinco veces con un glucómetro para controlar sus niveles de azúcar en sangre, un procedimiento molesto, intrusivo y que conlleva un riesgo de infección. Pero, ¿y si pudieran medir la glucosa simplemente con su móvil?

Esa es la misión del Grupo de Investigación Óptica de la Universidad Jaume I de Castelló (GROC-UJI), que está desarrollando un sensor óptico de nanopartículas capaz de detectar la concentración de glucosa en la lágrima de una persona y que se integrará en la cámara de los smartphones. El objetivo es que el paciente sólo tenga que recoger algo de lágrima del ojo, mezclarla con una sustancia fluorescente y someterla a la luz del sensor de la cámara de su móvil: comparando el nivel de fluorescencia de la mezcla con una tabla de equivalencias, sabrá automáticamente los niveles de glucosa.

El proyecto se llama GlucoTear, culminará en 2020 y cuenta con la colaboración de BQ y del Servicio de Oftalmología del Hospital General Universitario de Castelló.

GlucoTear: en los puntos cuánticos está la clave

Para desarrollar este sensor, lo primero en lo que está trabajando el equipo de investigadores es en los puntos cuánticos. “Las propiedades ópticas de los materiales cambian con el tamaño. Aunque el carbono es negro, los puntos cuánticos de carbono (unas nanopartículas de carbono menores de 5nm) son fluorescentes” explica Wycliffe Kipnusu, investigador postdoctoral que ha obtenido la ayuda Marie Curie Individual Fellowship de la Unión Europea, que financia el proyecto.

“Generar nanopartículas por métodos convencionales puede ser contaminante. Por eso, estamos sintetizándolas con láser, que es un método alternativo de fabricación sostenible.”

El siguiente paso será hacer interactuar esos puntos cuánticos de carbono al que se les anclará un biomarcador con lágrimas de personas diabéticas. Un biomarcador es el elemento que identifica que una determinada sustancia que aparece debido a una enfermedad (en el caso de los diabéticos, la glucosa en sangre). Al iluminar la mezcla con una luz azul, ésta emitirá una señal fluorescente que, calibrándola, permitirá medir la concentración de glucosa que hay en la muestra: a mayor cantidad de glucosa, mayor intensidad de la fluorescencia.

El objetivo es “contar con una tabla que recoja el cambio de intensidad en función del nivel de glucosa en lágrima que se detecte en cada caso” explica Kipnusu. Para asegurar la precisión del sistema, los investigadores deben correlacionar los valores que se obtienen de la glucosa en las lágrimas con los que se consiguen con el glucómetro convencional en la sangre. Para ello, contarán con la ayuda del Servicio de Oftalmología del Hospital General Universitario de Castellón, que recopilará las muestras de lágrimas y medirá la glucosa en sangre.

De los laboratorios de la universidad a los de BQ

Tras los puntos cuánticos y su interacción con los biomarcadores, vendrá la relación de estos con el sensor de la cámara. La correlación entre estas pruebas y las posibilidades técnicas se hará en los laboratorios de BQ, donde uno de los socios fundadores, Ravin Dhalani, se ha comprometido como supervisor directo del proyecto.

El uso del móvil no sólo hará más cómodo el día a día de las personas diabéticas, también facilitará la detección de esta enfermedad en los países en vías de desarrollo y permitirá recopilar y gestionar los registros digitalmente, reduciendo posibles errores en el diagnóstico o control.